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31 ago 2016

¿Acepta a la novia fea como esposa, sí o no?

Tómelo con buen humor, pero sea reflexivo

Esta es la historia de un abogado paranóico que estaba desesperado por solucionar su vida sentimental y tras 50 y pico de años de tener malas parejas o ninguna, tuvo la oportunidad de, por fin, dar por terminada su angustiosa y dañina soltería.

Fabiola Antonia Rodríguez Castro*
Se emparejó con una dama del barrio, que sin ser muy agraciada ni muy inteligente, le ofrecía la esperanza de no quedarse solo, tener hijos y prosperar como familia. Estuvo visitádola en la sala de su casa, bajo la mirada de sus suegros y cuñados sin poder recibir ni una "pruebita de amor". Sabía por la experiencia que esa mujer tenía varios defectitos físicos y mal aliento, no se depilaba nada y tenía un mal genio capaz de espantar al santo Job.

Pero era su novia, la única.

A pesar de lo desagradable que parecía, le cantaba a él las canciones de Silvio que tanto le gustan y de vez en cuando lo recibía con empanadas y a veces le daba buenos consejos. Por eso él insistía en visitarla en esa sala cómoda con la esperanza de conocerla mejor y ponerse serio.

Pasaron cuatro años tratando de conocerse mejor y ambos decidieron que era el momento de formalizar la relación. Organizaron una presentación en sociedad para dar la buena noticia de su compromiso, y en pocos meses, efectuar la boda.

En la noche del matrimonio, cuando se le preguntó "¿Acepta a esta mujer como esposa en las buenas y en las malas, en la riqueza y la pobreza, en la salud y en la enfermedad, y se compromete a protegerla y respetarla hasta que la muerte los separe?"

Y él pensaba que era su oportunidad de no seguir solo y quería responder que sí, pero que si ella mejoraba su higiene bucal; que sí, pero si ella dejaba ese hijueputa mal genio por todo; que sí, pero si al menos se depilaba las piernas, los sobacos y "la cosita"; que sí, pero si al menos se lavaba el pelo una vez por semana; que sí, pero si dejaba de tirarse pedos mientras comían y de sacarse los mocos delante de sus amigos.

Luego de pensar todo eso quería responder que no; pero entonces qué tal que se pierda del mejor sexo de su vida, del que hasta ahora no le habían dado nada; que no, pero qué tal que se quede sin ser papá; que no, pero no quería continuar solo; que no, y entonces las cancioncitas de Silvio qué; que no, y recordaba lo que todos sus amigos le decían: "hermano, hay miles de viejas mejores que esa, consígase otra".

El pobre no sabía qué responder porque había cosas de su novia que no le gustaban para nada, pero ella tenía el potencial de hacerlo feliz en cuestiones más importantes, pues según ella, los pelos de los sobacos son solamente apariencias y lo que vale está por dentro; pero ese "por dentro" él no lo conocía de verdad.

Ahora ya no estaba tan seguro de querer casarse con esa novia que esperó durante casi 60 años, estaba pensando en dejarla y conseguise otra novia mejor, pero ¿qué tal que resulte peor, una borracha perdida, o una despilfarradora de la plata?

"Esa pregunta, debería tener condiciones y cláusulas de cumplimiento", respondió el novio agregando, "decir sí o no a lo que me va a cambiar -nos va a cambiar mi amorcito- la vida, creo que es limitado, la pregunta no está bien formulada".

Y todo el mundo en la iglesia lo miró feo mientras se extendían los murmullos.

¿Que si yo voy a votar sí o no en el plebiscito? ¿Que si yo creo que el mecanismo de consulta popular no es idóneo? esa es otra historia...

______________
*Nombre ficticio para una foto bajada por ahí escribiendo en Google: "hary lady"
Leiga pa que se instruiga: plebiscito y referéndum

2 ago 2016

Acuerdos de La Habana y salchichón con limón

Motivado especialmente por la campaña que hacen en las redes sociales, los seguidores del ex presidente Uribe y otros detractores de este proceso de negociación; me tomé el tiempo de leer el texto completo que publicó El Espectador, de los acuerdos de La Habana en el proceso de paz del gobierno colombiano con los rebeldes de las FARC.

Quise leer ahí por qué a los guerrilleros les van a pagar gratiniano $1'800.000 mensuales, mientras que el grueso de los colombianos se dedica a ganarse la vida por menos plata vendiendo discos piratas, frutas, trabajando en maquilas de confección, pegando ladrillos o atendiendo en almacenes de ropa en los cientos de centros comerciales que plagan el territorio urbano nacional. Quise entender por qué a los guerrilleros desmovilizados les iban a dar de carambola una plata que difícilmente se ganan los campesinos que alimentan a la Nación y han sido víctimas de los comunistas.

Pero en ese texto no dice absolutamente nada al respecto, no se habla de salarios ni montos en pesos ni dólares, ni cualquier otra moneda de cambio en Colombia. Ese salario parece un invento pernicioso para desinformar a los que navegamos en Internet, a los que leen y a los que rumorean en costureros y filas de banco. ¿O está en otro texto que no son los acuerdos?

Busqué también lo de las curules en el congreso, porque francamente me parece una locura que quienes cínicamente han estado desangrando al país y llenando el mundo de drogas ilícitas, lucrándose con el secuestro extorsivo y abusando de menores y mujeres en sus filas; se conviertan en "padres de la Patria" y vengan a decirnos a los Colombianos cómo hacer las cosas.

Pero eso tampoco está mencionado en los acuerdos. Me rascaba la cabeza pensando cómo era posible que la élite colombiana estuviera sentando a Romaña, Santrich, Catatumbo y demás secuaces en el Capitolio, cuando en los acuerdos no se contempla eso, ¿sería, acaso, otra trampa de los políticos y personas de bien para confundir y envenenarnos la cabeza? ¿O está en otro texto que no son los acuerdos?

Quizá lo de la impunidad estaría ahí, la venia para que la cúpula de las FARC empiece a ganarse los salarios escandalosos de los congresistas con pensiones groseramente abultadas sin haber pagado ni diez minutos de cárcel. Pero no lo vi por ningún lado, al menos no en el lenguaje que yo entiendo, no vi nada sobre eso en ese texto y me pregunté si se trataba entonces de algún político de alcurnia pisando un homiguero para alborotar a la gente. ¿O está en otro texto que no son los acuerdos?

El texto, en general -y digo general en sentido literal-, no detalla mucho sobre el cómo y el cuánto de las cosas y no hay menciones de esas cosillas que levantan ampolla en voces de los ciudadanos corrientes, sobre todo, no dice:
  • qué van a hacer con tanto desmovilizado que lo único que sabe hacer es delinquir
  • cómo van a mantener a esta gente contenta y tranquila
  • qué va a pasar con los bienes robados a los campesinos
  • qué va a pasar con el narcotráfico (rutas, clientes, cultivos, proveedores) y otros negocios ilegales
  • qué va a pasar con el dinero no declarado (obviamente) de una de las organizaciones narcotraficantes más ricas del mundo
  • qué va a pasar con esos frentes que no acepten los acuerdos
  • cómo se va a financiar ese proceso largo de desmovilización
  • qué justicia y reparación se aplicará a esta gente
  • qué va a pasar con los niños y mujeres reclutados
Yo soy de esos que nacimos y crecimos en un país violento y soy de esos que sueña con un país en paz, pero con justicia. Yo soy de esos que no cree en lo que las FARC diga o escriba, soy profundamente excéptico con que este proceso de verdad cambie para bien la vida de los colombianos, me temo que de resultar estos acuerdos y de pasar el plebiscito, luego otros inconformes organicen un nuevo grupo para "luchar por la verdad y el pueblo", un nuevo grupo que no quiera el país "entregado al castrochavismo", porque muy tristemente, la violencia está tan arraigada en la cultura nuestra como el salchichón con limón en la tienda de la esquina, pero esa es otra historia…

26 ene 2015

Tenemos Miss Universo

Desde que estaba chiquito ver la transmisión de Miss Universo y Miss Mundo era uno de los programas familiares obligados de todo el que yo conocía y por eso, como muchos, crecí escuchando y leyendo las críticas que la gente le hace a las participantes, los presentadores, los artistas que se presentan, las escenografía y por ahí derecho a los gobiernos y los sistemas económicos y políticos.

Desde anoche, una de las frases lapidarias en Facebook es "pan y circo", con sorna la gente se queja de que existan estos certámenes de belleza, y eso que la elegida es una colombiana. Yo no vi la transmisión, estaba ocupado con el sueño y los teteros de mis hijas y por eso mismo mi esposa ignoró el programa.

Supimos por la red social que había ganado una barranquillera y a los pocos minutos una llamada desde Colombia nos confirmaba esa alegría nacional. Hoy ha sido el tema tendencia en las redes y cuando muchos se alegran por el hecho, otros se remuerden de resentimiento mascullando la frase citada.

Paulina Vega

Que "es bruta", dicen unos, porque al parecer la respuesta a esa pregunta que le hacen antes de elegir a la ganadora no fue brillante, ni mucho menos digna de ser consignada en letras doradas en la fachada del Palacio de Nariño; pero tampoco fue una cosa de "hombre con hombre, mujer con mujer..." o que "...Confucio, el que inventó la confusión" y que "...todos los niños de América deberían tener mapas". Yo creo que esas muchachas tienen todo el derecho a decir cualquier estupidez que les salga en momentos en que la tensión y los nervios se combinan con la imperiosa necesidad de verse rozagante y feliz, y ocultar a toda costa que están cagadas del susto en un momento crítico que puede cambiarles la vida.

¿Quién no ha dicho una imbecilidad cuando no corresponde? ¿Recuerda usted cuando le presentaron a esa muchacha en unos quince? ¿Olvida acaso la mentira mal hecha que inventó cuando sus papás lo descubrieron haciendo algo indebido?

Yo no olvido que en la universidad iba perdiendo Opinión Pública, y mi única esperanza era sacar un cinco en una exposición sobre el surgimiento de la burguesía y las libertades colectivas. Investigué y preparé muy bien mi tema durante 15 días y cuando salí arrogante con mis notas, no pude decir sino "jueputa Gabriel (el profesor), se me olvidó el tema" y no pude siquiera escarbar en mis notas porque ya no era capaz de leer lo que escribí de mi puño y letra. Perdí y tuve que habilitar la materia, no quedé ni de virreina.

...Para que no vaya a ponerse nerviosa una mujer a la que se sabe le van a preguntar cosas malucas de responder, en una transmisión en directo vía satélite, que sabe que la está viendo hasta Bergoglio, que tiene ampollas en los talones por andar un mes en tacones, con un vestido incómodo y por lo general con un jurado implacable, que tal vez ha sufrido vómitos y diarreas por la comida extraña (tanto ella como el jurado), que sabe que diga lo que diga va a ser la próxima estrella(da) en Youtube y que si logra ganarse esa corona su vida va a cambiar definitivamente, por lo general para mejorar.

Hay mucho resentido por nada. Es cierto que los dineros que cuestan ese tipo de eventos bien podrían invertirse en educación o salud, que mientras las mujeres desfilan en trajes carísimos hay otras en países muriéndose de hambre o maltratadas por sus esposos, o violadas en la calle; es cierto que mientras la gente se queda viendo eso hasta media noche los conflictos bélicos continúan pudriendo el planeta. Todo eso es cierto, pero es más cierto que el amargado que critica tan reciamente a las reinas de belleza y los eventos de este tipo no puede prevenir las violaciones en India, terminar el conflicto colombiano ni proveer con comida y vacunas a los niños de Mozambique; por el simple hecho de no ver el reinado. Yo no vi el reinado y gracias a eso no he cambiado la vida de nadie.

Pan y circo ¡claro que sí! Y qué tal que no... qué tal que no existieran los reinados de belleza, especialmente en Colombia donde cada municipio tiene su certamen. Qué tal que no hubiera circo: sin fútbol, sin telenovelas, sin conciertos, sin cine, sin música, sin fiestas patronales, qué tal que no hubiera días festivos ni vacaciones.

La gente necesita entretenerse y hay oferta para todos los gustos, y hay costos y presupuestos de todos los tamaños. Uno de esos que critica el reinado aduce que esos dineros podrían invertirse en misiones más nobles ¿Cuánto es el salario de... digamos por ejemplo: James Rodríguez? ¿No sería mejor que cobrara una cantidad más modesta y esa plata la invirtiera en los niños huérfanos por la guerra de Palestina? No hay que ser tan tremendistas con las cosas, al que no le guste el reinado y que haya ganado una Colombiana, pues que no lo vea y que rumie su resentimiento con la esperanza de que esa amargura sirva para construir un mundo mejor, yo no puedo imaginarme un planeta sin entretenimiento, pero esa es otra historia...

Reflexión aparte: Qué pesar cuando las reinas de belleza dicen pendejadas por nerviosas, pero es muy distinto cuando las pendejadas las dice un presidente de un país petrolero que tiene el mayor número de reinas de belleza coronadas en la historia.

16 dic 2014

Clases de religión en la escuela

Otro debate en Colombia. ¿Se deben dictar clases de religión en las escuelas y colegios?

Hace algunos años, cuando en la renovada constitución de 1991 se consignó la libertad de cultos, se pretendió desmontar la educación religiosa como materia obligada en los colegios colombianos. Previo a la consitución ya se hablaba del asunto y en mi colegio, el de la Universidad Pontificia Bolivariana, nos sacaron a marchar junto a otros colegios de la Iglesia para abogar por la libertad religiosa; dentro de la paradoja de la marcha obligada y el curso obligado.

Dentro de esta discusión que asoma nuevamente se parte de una falacia de proporciones gargantúicas que genera todo tipo de malentendidos y que pisa cayos de unos y otros. Esa falacia es llamar al curso "religión" y no catequesis, que son cosas muy diferentes. La religión ya la expliqué como concepto general. El asunto que se toca ahora es la catequesis, que es lo que se hace en los colegios.
En la religión católica se denomina catequesis (del griego κατηχισμός, de κατηχεῖν "instruir") a la tradición del depósito de la fe a los nuevos miembros que se inician en la Iglesia católica y su posterior instrucción. Se encuentra en el origen mismo del cristianismo, completando la doctrina transmitida en primer lugar por el kerigma, y, durante los primeros siglos, especialmente en la época de los Padres de la Iglesia, constituyendo la doctrina fundamental sobre la que se edifica la homilía, de gran carácter espiritual. Wikipedia.
En esa definición, que no es muy profunda en lo que respecta a la educación religiosa, podemos describir claramente que, la catequesis consiste en una instrucción de dogmas, dicho de otro modo, enseña a creer lo que el catolocismo cree y el contenido fundamental tiene como eje la fe (del estudiante y el profesor -o mejor: catequista-).

En el colegio se estudian otras materias que se entiende son comprobables y demostrables en hechos prácticos o teóricos, a diferencia de la catequesis que no permite comprobación más allá de los razonamientos teológicos que pudieran utilizarse. En Colombia, y no nos digamos mentiras, la libertad religiosa se limita a que las demás expresiones de fe que no son católicas pueden existir, siempre y cuando no se metan con el sistema establecido por la mayoría. Hay instituciones de filiación judía, adventista, pentecostal y quizá en alguna parte, musulmana. Supongo que en ellas se dicta un tipo de catequesis orientado a su credo y al orden estructurado de dogmas propios.

En ningún caso se educa a los niños y jóvenes dentro de la democracia y la pluralidad, pues al menos en lo que recuerdo, el conocimiento sobre las demás religiones del mundo se limitó a 45 minutos de unas exposiciones chapuceras en 11º. No sé -y no creo- que el caso sea muy diferente en otros colegios colombianos. Se explora un poco el asunto de la diversidad religiosa en clase de historia y en la de filosofía, me perdonan si es que por cosas de la vida estos ya los eliminaron del currículo y estoy desactualizado, pero a mí fue eso lo que me tocó.

Eliminar "la religión" de los currícuilos sería un error importante, pues mediante la religión se pueden entender muchísimos fenómenos culturales en el mundo, y ésta hace parte integral de la mayoría de personas, guía conductas, leyes, estilos de vida y hasta la moda. Lo que sí se hace necesario es pasar de la catequesis a una educación religiosa que enseñe a los estudiantes cómo funcionan las religiones, la importancia que tiene en todas las civilizaciones, la evolución histórica y el papel que cumplen en la sociedad. Si se quiere vivir en un estado pluralista y democrático, la catequesis, como muchas otras prácticas, debe ser enseñada en los hogares y al seno de las comunidades.


2 dic 2013

Lo mataron por papeleta

A un menor de edad, que pudo haber tenido tres años o 17, aparentemente lo asesinaron en Bello porque estaba tirando papeletas (ver noticia). Para los que no saben, Bello es un municipio del Valle de Aburrá, en Antioquia (Colombia) y papeletas son unos artefactos explosivos de cartón de forma triangular, de una pulgada y media cada lado (más o menos), con mecha corta que producen ruido sin luces.

Este evento triste es la ilustración de dos cosas terribles que pasan en mi país y por las que las autoridades no hacen nada:

  1. Los asesinatos por cualquier pendejada, como robar 200 pesos, un celular, no bajar el volumen de la música o ponerse una camiseta de un equipo de fútbol.
  2. El uso indiscriminado de pólvora sin control
Imagen de la campaña contra la pólvora
de la Alcaldía de Medellín en 2011
Pero las cosas no eran así antes. Yo crecí, como mucha gente, en la era del peligro y de los sobrevivientes milagrosos. En esa época los carros no tenían cinturones de seguridad ni airbags, a los niños nos sentaban atrás sin sillas especiales ni artefactos de restricción… sacar la cabeza por la ventana era un placer enorme aún tras la advertencia de: "se la va a cortar un bus".

En esa época también había peligros y daños que hoy son inadmisibles, como los fumadores en hospitales y colegios delante de enfermos y niños; muchas veces el médico fumaba mientras le hacía a uno una auscultación y los profesores prendían sus pitillos mientras nos enseñaban a ser gente de bien.

Antes la pólvora era un elemento común en temporada decembrina, pero muy lejos de las tales alboradas, que no sé desde cuándo se las inventaron como tradición para no dejar dormir a nadie, quemar gente y gastar plata a lo mafioso. Cuando era niño nos daban a quemar pólvora para niños, ¡porque había pólvora para niños! Y la quemábamos a veces con supervisón de los adultos y otras clandestinamente con los amiguitos.

Era habitual recorrer las salidas de Medellín en busca de los polvoreros en La Estrella, Caldas o Sabaneta; y hacer un mercado con voladores, pabellones, papeletas, silbadores, pilas (volcanes), hongos chinos, ruedas y para los niños: chorrillos, totes, chispitas mariposa, gotas chinas y sopladoras. Para los más pobres: esponjilla de acero, cabulla y fósforos.

Nunca me quemé… bueno, no gravemente, como todos los curiosos toqué una chispita mariposa o la carcasa vacía de algo que recién explotaba. Pero la historia de los quemados es una cosa de nunca acabar, en esa época cuando uno iba a cine, uno de los cortos del principio era un "noticiero" español (creo) que proyectaban para que uno se enterara de lo que sucedía en otras partes del Globo, se llamaba El Mundo al Instante. En esos cortos, no olvido jamás uno en el que mostraban cómo se hacían los injertos de piel a niños quemados con pólvora. Tengo las imágenes en la cabeza, pero no recuerdo de dónde eran esos niños, quizá colombianos.

Aunque recuerdo con cariño y alegría esas tiradas de pólvora, hoy no sería capaz de ofrecerle ni un tote a mi hijo. No estaría dispuesto a enseñarle a manipular esas cosas -aunque en mi tiempo fui muy diestro- porque hay cosas que es mejor no hacer en la vida. Por fortuna vivimnos en un país en el que la pólvora es cosa de las autoridades en fiestas especiales y la prohibición del uso particular es severa.

En Medellín también está prohibida la pólvora, pero por arte de mafia en todos los barrios aparecen esos que siguen mercando fuera de la ciudad y hasta mandan a traer artefactos del exterior por el "correo de las brujas". Todo el mundo oye los petardos casi que 24 horas pero nadie sabe de dónde salen. En todos los barrios hay una ventanita donde cuelgan una hojita de cuaderno donde se lee "se venden cremas de tomate de árbol" y hay otra ventanita donde venden pólvora, tal y como la compraba yo de niño en el barrio Córdoba a cinco pesos la docena de chorrillos o la planilla de totes… yo prefería los chorrillos.

Al menos algo de ética tenían los polvoreros de entonces, pues a nosotros solamente nos vendían chorrillos y totes, y las chispitas mariposa las compraba uno en cualquier parte, en almacenes Éxito se hallaba en la sección de detergentes, antes de llegar a los raticidas e insecticidas.
Pienso en toda la gente que ya no puede tener paz en sus casas de cuenta de la bulla de la pólvora, y los animalitos muertos o que abandonan sus nidos y madrigueras y me da pesar, porque no hay nada qué hacer.

En estos días una amiga hizo circular una petición para que en todo el territorio colombiano se prohiba la pólvora, con ocasión de la aterradora y aborrecible alborada. Aunque yo firmé la petición y estoy completamente de acuerdo, no creo que aún prohibiéndola en todas partes se acabe con semejante tradición mal arraigada en nuestra cultura, que coge cada vez más vuelo y más víctimas, aparte de los quemados, ya empezaron a matar gente por eso; y el ejemplo para los niños ¡es pésimo! Se pueden convertir en pirómanos como yo que a los 12 años hice un incendio en mi casa, pero esa es otra historia.

29 nov 2013

Gracias a todas las enfermeras (Y hoy no es el día)

Yo no tengo ni idea en qué contexto Vicky Dávila dijo o insinuó que los enfermeros son auxiliares de los médicos y tampoco conozco las palabras textuales de ella respecto a la ignorancia de estos profesionales comparada con la de los doctores en medicina. Por Facebook caí accidentalmente en esta carta que un enfermero dolido le envió a la periodista, en la que además de cantarle la tabla, ilustra someramente qué es y por qué es importante un enfermero.

Una lección que aprendí ejerciendo el periodismo es que uno no debe hablar en los medios de comunicación a título personal, a no ser que se trate de un evento en el que uno sea el protagonista de la historia o testigo del suceso, y que todo lo que una vaya a decir, debe ser verificado. Pero en radio las cosas son un poco diferentes. Se improvisa mucho y a veces se mete la pata y peor que eso, no se sabe quién esté escuchando en ese momento.

Y como este blog es personal, yo si digo las cosas desde las tripas y los huesos

He estado en el quirófano en seis oportunidades, he estado en urgencias en otras tantas para procedimientos menores, como coser una puñalada por ejemplo, y he sido acompañante de mis seres queridos cuando ellos han tenido que darse una pasada por clínicas, hospitales y centros de salud. El contacto con el personal médico no ha sido poco, y en todas esas experiencias he conocido gente de todo tipo -por fortuna, buenos la mayoría- y he tenido una relación cordial con quienes me han atendido o han atendido a mi familia.

Yo vivo agradecido con todos ellos, con los médicos y las enfermeras que estuvieron a mi lado para velar por mi salud, mi recuperación después de las cirugías y que en otras circustancias, me han tratado como paciente siendo acompañante. Especialmente, aunque ya olvidé sus rostros y sus nombres, el grupo de enfermeras que nos atendió en Montreal cuando hubo una dolorosa pérdida en mi familia; esas mujeres nos dieron todos los cuidados sanitarios necesarios y demostraron una preocupación constante, no solamente por la salud física, sino por el bienestar mental y emocional en semejante amargura. Gracias a esas mujeres pudimos continuar nuestro camino en la vida y no nos dejamos derrotar.

En todas las veces que he estado en urgencias en Colombia o aquí, han sido las enfermeras quienes a veces exceden sus tareas para darnos la atención en tiempos más breves, palabras de consuelo o aliento -y eso fundado en el aspecto médico, no espiritual- y que inclusive presionan a los médicos para que nos presten su servicio prontamente.

Una de las cosas que me parecen más increíbles es cómo las enfermeras pueden saludar con una sonrisa en un entorno tan lleno de angustia, tensión y desesperación como las urgencias o las salas de recuperación. En una de mis cirugías, en la sala de recuperación en la que estuve una semana, una de esas noches de dolor infernal la enfermera hacía su ronda, más o menos a las tres de la mañana mi dolor era insoportable y cuando ella vino a aplicarme los analgésicos de rutina apareció como un ángel: una sonrisa cálida, un saludo cordial y me preguntó cómo estaba… respondí honestamente que me quería arrancar el brazo que me dolía, y como me enseñaron en la casa, devolví la pregunta: "¿Y usted cómo está?"

Sonrió… "bien, gracias don José". No le creí, vi en su mirada esquiva que las palabras eran vacías o al menos una mentirita blanca y le dije que no le creía… ella me dijo que sí, que estaba bien, pero cansada… estaba "doblando" turno porque reemplazaba a una compañera, pero que estaba bien y me agradeció que yo manifestara un poco de preocupación por ella, me dio unas palmaditas fraternales en el hombro, puso la droga en la bolsa que cuelgan al lado de la camilla y me ofreció algo de tomar.

Con la puñalada en la rodilla, la enfermera me dijo muy sinceramente que me tenía que lavar la herida con yodo y que me iba a doler un poquito. Hasta ese momento no había sentido ningún dolor, ni siquiera cuando el ladrón me cortó con el cuchillo. Ella vino con un galón de yodo y gasas, y me dijo "agárrese duro" mientras me embestía con la gasa empapada en yodo y frotaba la herida vigorosamente. Me dolió, sí, pero creo que le dolió más a ella el brazo del que me sostuve y apreté a muerte mientras soplaba bufidos de dolor.

Tengo muchas anécdotas con las enfermeras y los médicos, en general son buenas y no me quejo de ellos, bueno, solamente de un ortopedista comemierda que me tocó en el Hospital Pablo Tobón Uribe. Como donador de sangre y en las muestras que me han extraído he dado con "buenas manos" que han hecho su trabajo impecable sin dejarme morados ni infecciones, con las fracturas tuve la fortuna de que las enfermeras se tomaban el trabajo de enseñarme a usar un pato y hacer mis cuestiones personales, con los accidentes de tránsito ellas me han hecho las curaciones y le enseñaron a mi mamá a hacerlas en la casa; en otros momentos que no voy a detallar, me han enseñado a hacer enemas, poner supositorios, quitar suturas y limpiar infecciones.

Nos han enseñado además (junto con la terapeuta respiratoria) a hacerle lipiezas nasales a mi niñito cuando estuvo hospitalizado por neumonía… Vicky Dávila dijo que son las asistentes de los médicos, tal vez, desde un punto de vista puede ser mirado así, porque las enfermeras hacen todo lo que ellos no saben hacer, no quieren hacer o no les queda tiempo. En todas esas veces que he estado en instituciones de salud, el contacto con los médicos se reduce a unos pocos minutos, mientras que con las enfermeras es más prolongado y ellas hacen todo, el médico dice una cosa o la otra, toma notas, llena formularios y se ocupa de cosas de "otro nivel".

No estoy menospreciando a los doctores, con ellos estoy muy agradecido tras los transplantes, osteosíntesis, nacimientos e infecciones; pero eso es otra historia.

27 nov 2013

No me la como ni en bandeja de plata

Más o menos a los 14 años empecé a ser consciente de que soy un bicho raro… y no por los pelos que nacían en partes del cuerpo o el acné que poseía a mi deforme rostro narizón y de cumbamba flaca y prominente enmarcado por unas gafas enormes. No, nada que ver con el aspecto lastimero de un adolescente. Bicho raro porque mis gustos y disgustos eran muy distintos a los que la "gente del común" tiene y acostumbra.

Ahora que estoy cerca de los 40, en otro país, sigo teniendo esos gustos, pero aquí no soy tan raro porque este país, esta ciudad, está llena de gente rara, en la que un chifladito como yo pasa desapercibido y a duras penas sale del promedio.

No voy a renegar de mi patria, tampoco de las tradiciones. En incontables ocasiones me han tachado, señalado y hasta me han acusado casi que ante la policía, de no ser colombiano, mucho menos paisa; por el simple hecho de que a mí ¡no me gusta la natilla!

Las visitas decembrinas han sido un racimo de momentos incómodos, en los que educadamente he tenido que recibir el platico con el cubo tembloroso de natilla y la esfera deliciosa del buñuelo, ese sí me gusta… pero la natilla… ¡qué pereza la natilla!

Cuando ya tuve mi propio hogar y habité mi apartamento, se aparecían vecinas y familiares con una bandeja completa de natilla, pero los buñelos por ningún lado. Con el agravante de que a mi esposa tampoco le gusta ese postre navideño; y el momento de confesar ha llegado: esas bandejas las llevé de regalo a otras visitas, lo siento.

Me han insistido en que la natilla no me gusta por X o Y circunstancia:

  • Estaba fría
  • Estaba muy caliente
  • Le faltó panela
  • No es de arequipe
  • No le echaron coco rallado
  • Es de caja
  • No es de maíz pilado
  • Tenía canela
  • No tenía canela
  • No cuajó bien
  • No fue hecha en leña
  • No la batió un hombre
  • No la batió una mujer en embarazo
  • No es la de la abuelita
  • No es la de la mamá

¡Qué va! puros argumentos chimbos, porque he probado todo tipo de natillas que combaten esos argumentos, y ninguna me ha gustado. Una vez, cuando fui administrador de una unidad residencial, hicimos una "natillada" con la gente de la unidad y los trabajadores, para celebrar la temporada decembrina, y fui escogido para el noble oficio de batir la paila con un remo más pesado que yo. Esa vez la hicimos en leña y en paila de barro, con maíz pilado, arequipe y panela, eran cantidades industriales de natilla que batía en un pesado vaivén con ese madero. "Esta vez me va a gustar", pensaba yo, porque estaba a cargo del asunto. A los descuidos de las señoras le echaba más panela y más arequipe. Todo el mundo estaba pendiente y me hicieron el honor de dar la primera probada. Por diplomacia encarné una mueca de placer al morder esa baba simploreta y harinosa, solamente para no aguar la fiesta y motivar a que todos se comieran eso y no me quedara "ni el pegao".

Como decía un ex compañero de trabajo: "la natilla es tan maluca que todo el mundo la regala". ¿Quién regala los buñelos o las hojuelas? Muy poquitos… En esas reuniones en las que me entregaban un platico con un pedazo de natilla y un buñuelito, siempre, sin excepción, traté de negociar con los comensales el intercambio de mi natilla por su buñuelo…  ha tenido más éxito el disco de Jota Mario Valencia. Tal vez una o dos veces, una dama mal informada se dejaba "tramar" con el cuento de las calorías y yo logré hacerme al buñuelo y ella se quedaba con porción doble de natilla: celulitis directa a las nalgas.

Hace mucho, cuando Colombia era un país más feliz, en radio dijeron que Conavi (Corporación bancaria absorbida por Bancolombia) tenía una sorpresa para quienes abrieran una cuenta o aumentaran su saldo en diciembre. Yo aumenté mi saldo y fui a reclamar mi sorpresa… un platico con un pedacito de natilla SIN BUÑUELO. Me sentí atracado, y al salir le di la natilla a un niño de la calle que cuidaba los carros en la esquina de la carrera 73 con calle Colombia, que seguramente apreciaría ese gesto de generosidad de mi parte. La botó, estaba mamao de que todo el que saliera de Conavi le diera la misma natilla y ningún buñuelo.

Menos mal solamente eso se acostumbra en Navidad. Me imagino recibiendo bandejas todo el año sin motivo aparente y sin saber qué hacer con ellas. Mi vida social no da para tanta visita con el fin de re-regalar la natilla… y aunque no me guste, eso es comida y da pesar botarla a la basura. Pero yo no soy tan radical, le he dado varias oportunidades a la natilla de que me guste, simplemente -sobre todo, simple- no me siento atraído por la textura ni el sabor de las múltiples formas del postre que han llegado a mi paladar.

Una vez sí, por necesidad, tuve que comerme una… era la fiesta de Navidad para los empleados de otra empresa en la que trabajé. El almuerzo fue pollito frito apanadito: alitas y muslitos, con papitas y juguito. Quedé con tanta hambre que no me quedó alternativa y engullí la natilla que sí venía con buñuelo… hay momentos en los que uno tiene que hacer lo que uno tiene que hacer.

Muy distinto sería si en vez de natilla dieran fresas con crema, o salpicón de frutas con helado, o al menos empanadas de iglesia que a todo el mundo le gustan, pero la lógica se resume en la frase: "nunca regales lo que quieres para tí". Tampoco me gusta el arroz con leche, pero esa es otra historia.

10 sept 2013

Rebajar las penas para desocupar las cárceles

Este Juan Manuel Corzo, ponente de semejante propuesta, se tuvo que haber tomado un frasco de pintura cuando estaba chiquito o tal vez fue a uno de esos paseos donde las monjitas siempre ofrecen arroz con pollo vinagre.

En un país donde los pillos no solamente sobreocupan las cárceles, sino que se pavonean por la calle y hacen lo que les da la gana con todo el mundo y en un país donde las leyes blandas no se cumplen y no hay cómo hacerlas cumplir... Mientras unos dicen que hay que endurecer las penas para evitar más problemas, por ejemplo con los conductores borrachos, como el mismo Corzo, resulta este espantapájaros con una propuesta de este tamaño.

Es como decir que para ahorrar jabón voy a dejar de bañarme o que para evitar que las ratas dañen los muros, pues dejemos la puerta abierta.

Hace poco circula en Internet el rumor de que Luis Alfredo Garavito anda libre, el mayor asesino en serie que ha producido Colombia vaga por ahí con 172 niños asesinados en su cuenta, porque no en su conciencia, no se arrepiente de nada. De ser cierto eso, Garavito no pagó ni siquiera 15 años de prisión, cuando las sentencias sumarían 1823 años. Y el tipo saldría temprano porque el aparato judicial, con tal de aliviarse y acelerar los procesos ofrece un montón de rebajas de penas a los presos porque confiesan, delatan, colaboran, se portan bien en prisión, estudian, se lavan los dientes y hacen pipí antes de acostarse.

Las cárceles están repletas de delincuentes y de personas que aún no han sido sentenciadas, y la solución no es soltarlos, la solución es mejorar el sistema judicial y construir más reclusorios, pues la cantidad de cárceles en Colombia no ha aumentado mucho que digamos en los últimos 50 años, mientras que sí han incrementado los delincuentes, los delitos y las dificultades del sistema judicial.

Las penas en nuestro país son ridículas para los delincuentes dañinos, mientras que son severas para individuos inocuos que alguna vez cometieron errores o por desespero infringieron la ley, caso del señor que fue cuatro años a prisión por robarse un cubo de caldo de gallina. La inequidad es total, no solamente en términos económicos, sino, como vemos, en términos jurídicos... la ley no es ni para los de ruana, porque Garavito tiene sus rebajas de penas y ahora este congresista que se ha destacado entre los más sinvergüenzas, pretende que los pillos salgan más temprano a la calle.

Está demostrado, y lo sé porque conozco gente que ha trabajado con los presos y me ha contado, que una cárcel no reforma individuos para que se reincorporen a la sociedad, al contrario, les obliga a aprender las mañas que exige la supervivencia en los pabellones mugrosos de una cárcel. Es triste que haya personas sin sentencia viviendo en esas condiciones, pero la culpa no es de la institución carcelaria, es del aparato judicial que anda a paso de tortuga, es culpa de la falta de visión que no ha permitido la construcción de prisiones sólidas, seguras y eficientes.

¿O será que el tal Corzo sale con esto para ayudarle a los guerrilleros de las FARC a firmarle cualquier cosa al presidente?

6 sept 2013

¿Santos tendrá la osadía de ser candidato?

Todo es posible en esta democracia en la que todavía el caudillismo y las formas tradicionales de torcer las normas continúan marcando el proceder político. Esta semana apareció una encuesta en la que se preguntó por la aceptación o rechazo de los personajes que andan olfateando el puesto máximo del país.

El presidente que dejó caer los huevitos de Uribe y que tiene a los peores delincuentes tomando mojitos y fumando habanos, el que se ha hecho el pendejo con el "tumbis" del mar en el archipiélago de San Andrés, el mismo que dejó que el país entrara en muchos paros, ese que no se pronunció cuando Nicolás Maduro y los demás patanes de Venezuela se tomaron el poder en franco fraude… ese mismo, el que ahora cuenta con un vergonzoso 72% de rechazo de los encuestados (porque nunca me preguntan en ninguna encuesta hecha a "los colombianos" y tampoco conozco a nadie que hayan entrevistado), el que olió la paca de marihuana y se sentó en calzoncillos en un apartamento vacío… ese señor que tiene un primo doble que le quiere hacer zancadillas, debe estar pensando seriamente en si se presenta o no como candidato a la presidencia, para ver si repite mandato.

Pero más que él, sus copartidarios deben estar buscando en sus celulares contactos más dignos. El partido de la U tiene un deslucido precandidato y al parecer, no tiene plan B -plan U, mejor-. Quizá se fijen en Germán Vargas Lleras y decidan que JuanMa no va más, pues levantar ese porcentaje de favorabilidad tan malo no se logra ni con una paca de Viagra, ni siquiera si ellos mismos contratan la encuesta con los 12 partidos que representó Maduro… La U no tiene mucho para mostrar y Germán Vargas hasta ahora respetando su palabra está calladito simulando trabajar en la campaña -¡perdón!- la fundación Buen Gobierno de Santos, y él con los demás esperando que Chuky el impopular, acepte que nadie lo quiere otra vez de presidente porque -aunque está muy fresco lo de los paros para haber hecho la encuesta- ha descendido a niveles peores que los que alcanzaron Pastra, Samper y Gaviria.

Como en un barco que naufraga, los tripulantes se van lanzando al agua y quedan dentro unos pocos tratando de tapar los huecos para sobrevivir. Ya se han bajado los conservadores y los liberales, y al ofrecer ministerios, dicen en La Luciérnaga que muy poquitos quisieron aceptarle al presidente un puesto en un gobierno en declive con una campaña de reelección más desacreditada que Amparo Grisales.

Los que están rellenando la piñata son Antonio Navarro Wolff y Enrique Peñaloza, que como es obvio, ven una enorme posibilidad de pelearse el alquiler gratuito en la Casa de Nariño, haciéndole ojitos a Sergio Fajardo y otro paquete de políticos de toda clase de partidos, que como en un perro caliente de "Los Verdes", quieren hacer una coalición en la que se congreguen los grupos descontentos, o sea, casi todos los partiditos medianos, pequeños y de garaje que no quieren ser uribistas ni santistas… y como con en ese perro caliente, se corre el riesgo de que haya tanta cosa revuelta que sea imposible identificar los colores, sabores y texturas y que la mitad de lo que uno paga se caiga al piso en cada mordisco… juntar a Peñalosa y Petro, a Alonso salazar y Robledo (MOIR), más los indígenas, el partido comunista, los cristianos (evangélicos), las minorías negras, la resucitada UP, Marcha Patriótica; no les falta sino que resuciten a Fanny Mickey para que les anime semejante desbarate.

Esa coalición que está formando Navarro va a ser tan inclusiva, tan llena de todo, que si fuera un perro caliente, nadie notaría que falta la salchicha.

Pero volviendo a Santos, pienso que es muy posible que siga adelante con sus intensiones de hacerse reelegir pese a lo impopular de su persona, las obras que no ha realizado, el descache de los paros y ese proceso de paz que carece del apoyo nacional. Santos no tiene verdaderos amigos ni gente que lo quiera, de ser así nunca se hubiera dejado tomar esas fotos posando de "gente normal" ni hubiera abrazado a Maduro, no tiene quién le aconseje adecuadamente así sea para aparentar. Debería hacer como Ratzinger y retirarse antes de que se le empeore el panorama, pero eso no va a pasar. Nací en 1975 y desde que tengo consciencia política no sé de ningún presidente colombiano que haya contado con una de las cualidades más importantes del ser humano: humildad.

No sé porque nunca lo he vivido, pero supongo que el poder seduce y de tal manera que aunque solamente traiga canas, arrugas y "memes" -aparte de un salario gordo y una pensión robusta- los presidentes colombianos y de otros países se agarran como macacos al poder y no lo sueltan porque, dirán ellos, caen a las fauces del tigre. Santos se ha dedicado últimamente a meter la pata y hasta con un cinismo quizá contagiado por los guerrilleros, niega la existencia de los paros (¿y los paras?).

Pero si fue candidata Regina 11, si tuvimos a Wlliam Vinasco, a Mario Gareña, si hubo un torero que quería "helicopterizar" los carros para acabar con los trancones, Juan Manuel Santos perfectamente puede camuflarse entre esta fauna política llena de sapos, gusanos, perros, micos, lagartos y sobre todo, ratas.

Foto tomada de https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgEKLyDCSCiDv0I25MLKs8QZfo1-8QVaRwb3UcoTzbKBBc61kalOVuBq153uHHvAmcUMfVfxqDSON1n94we1sVJ-nRNspSzBtMfIdWrvlL8IREWli04eloYmSIrlDB2XNDXNHPXNLhoyqY/s1600/chucky+santos.jpg