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10 mar 2017

Quería ser cura y ahora es ateo, la historia de un apóstata

¹apostatar Del lat. tardío apostatāre.
1. intr. Dicho de una persona: Abandonar públicamente su religión.
2. intr. Dicho de un religioso: Romper con la orden o instituto a que pertenece. Apostató DE la orden y fue excomulgado.
3. intr. p. us. Abandonar un partido o cambiar de opinión o doctrina.
Al principio era hacerse cerca del ara, sentados en el piso con el Padre Ochoa, el cura que entonces ofrecía los sacramentos en el barrio López de Mesa, de Medellín; en los tardíos 70 y tempranos 80, y nos motivaba a cantar y rezar a los niños que llevaban al templo… nuestro pre-escolar estaba adosado al edificio de la iglesia, justo al lado del osario y la bodega de santos desvestidos.

Hice la primera comunión en 1983, cuando tenía ocho años en un evento muy grande del colegio católico en que estudiaba. Fue a la vez un gran evento familiar del cual, entre otras cosas, recuerdo el calor calcinante mientras marchábamos en una lenta procesión vistiendo buso cuello de tortuga de lana blanco, pantalón de paño gris y zapatos de cuero negros. La preparación para la primera comunión fue importante en mi curiosidad religiosa.

Luego fue mi abuelita, con su continuo esfuerzo evangelizador, quien nos regalaba libritos con biografías de santos, especialmente la de San Juan Bosco y su discípulo Santo Domingo Savio, y esos libritos los cuñó después con el Misal de los Fieles de 1985. Año en que quise unirme a la infancia misionera. También miraba con envidia a los acólitos que ayudaban a los curas en el servicio litúrgico, quería ser uno de ellos, se veían importantes en su oficio.

En 1986, Karol Wojtyła visitó Colombia, su nombre de monarca era Papa Juan Pablo II. Esta fue la explosión de creencias y fervor católico. Todo era el Papa: cuaderno del Papa, recortes del Papa, historia del Papa, compre el papavisor², banderitas del Papa, escriba su oración por el Papa, cartelera del Papa, himno del Papa, "película" del Papa (¡qué hueso!) y disfraces del Papa; la profesora de religión que tuvimos, doña Margarita Carvajal, se encargó de que todos supiéramos y sudáramos al Papa. Cuando alguno de nosotros hacía algo muy bueno, lo mandaba donde el Padre Gonzalo Restrepo como premio y él regalaba libritos del Nuevo Testamento... a mí me mandaba donde el padre por malo, y él me ponía a leer pasajes de esos nuevos testamentos que nunca recibí de regalo.

Jesucristo, cuadros evangélicos.
Reza en sus guardas: "Patrocinada por el caudillo
de España, Francisco Franco Bahamonde"
En 1987 empecé a leer la Biblia de A a Ω, y me sabía las páginas de los Cuadros Evangélicos que repasaba desde muy chiquito, un libro grande que había en la casa, una reliquia heredada de la tías de mi papá. Mi curiosidad iba en aumento, mis ganas de ser cura también, y para eso decidí leer más y más, pero a medida que aumentaba en lectura, disminuía en credulidad. Quise apoyarme en los curas, mi abuelita y los profesores de religión, pero las respuestas que obtenía nunca me satisfacían: "es un misterio", "es un dogma" y peor que todo, "esas cosas no se pueden dudar porque es palabra de Dios".

En 1988 llegaron del Seminario Menor de Medellín al colegio a "llamar vocaciones", y tras una breve exposición de un diácono, repartieron unos formularios de solicitud de inscripción a quienes levantaran la mano, yo levanté la mía y ese mismo día, sin decirle a nadie, lo llené casi listo para entregarlo. Lo guardé en mi carpeta de tareas durante varios meses. En la banda marcial del colegio, a mis 13 años vi a una muchacha de quien me enamoré profundamente y sumado al hecho de que no sabía cómo llegar al seminario por mi cuenta y en secreto, ese formulario se quedó archivado hasta perderse definitivamente.

En 1989 empezó el gran cuestionamiento a lo leído, lo visto en misa y lo visto en las noticias. No entendía cómo encajaban los dogmas en la vida diaria, las incongruencias de lo predicado con lo vivido, la (in)utilidad de los ritos, aparte de lo fantasioso que encontraba gran parte de mi lectura bíblica. Ya iba a misa por obligación y no por convicción -y por ver a una pelirroja hermosísima que se sentaba siempre en la misma banca con su mamá-. Con esto vinieron los conflictos con mis padres, en ese entonces yo no era capaz de organizar mis pensamientos y argumentar profundamente mi descreimiento, mientras que también veía cómo la ida a misa se enredaba con El Poder Mágico de las Pirámides, el Tetragrammaton, cartas del Tarot egipcio, libros de poder mental, gnosticismo y el que reposó por años en la biblioteca de la casa: uno de Lobsang Rampa, al lado de Así Hablaba Zaratustra, de F. Nietzsche. hasta tomábamos agua de pirámide y el milagrosísimo "té de Karkasof (?)³"

Ya veía que el mundo era muchísimo más grande y complejo que los Cuatro Evangelios y los domingos a las 7:00 pm en Santa Teresita. A pesar de todo eso, en 1990 hice la confirmación sabiendo que ya no creía en nada de lo que me habían enseñado y especialmente, por todo lo que había leído y visto. Pasaron varios años y en la universidad retomé, gracias a la influencia de mi novia, el apetito por la lectura y continué con esa exploración.

Cuando comencé a trabajar, con esos salarios empezaron a llegar los discos y los libros, que devoraba rápidamente y entre otras materias, estuvieron los Evagelios Apócrifos, innumerables encíclicas de diversos papas, El Corán, libros de Pepe Rodríguez, Nietzsche, David Hume, Oparin, La Divina Comedia, Los Versos Satánicos, El Paraíso Perdido, Fausto, La última tentaciónDavid Campbell, Carl SaganPapus, Elipĥas Levi, Anton Szandor LaVey, Aleister Crowley y otros brujos de menor pelambre, literatura de alto valor y mucha otra que resultó ser basura; y los diálogos con mi amigo y compañero de tesis, que era un ferviente testigo de Jehová, en los que él buscaba engancharme, discutíamos la validez y práctica de los textos bíblicos.

También hubo influencia de los cursos de antropología, psicología, sociología, opinión pública, religión en la cultura y las constantes discusiones que sostengo con amigos; muchísimas películas que entre efectos especiales y actrices bonitas, pican el intelecto con preguntas y versiones distintas al mito cristiano.

Con el pasar de más de 20 años, llegué a empollar mi vida a un país de inmigrantes, en el que no necesariamente conozco, pero si comparto espacio con gente de otras culturas y religiones y alcanzo a entender un poquito más del mundo, ese que de niño y adolescente solamente se veía a través de los ojos católicos, "fichas" de religión hechas por monjitas y libros patrocinados por próceres de la tradición fascista como el Generalísimo Franco.

He tenido la oportunidad de ver cómo otras sectas cristianas desarrollan sus cultos y cómo algunos de ellos son el mejor antiejemplo de la contradicción entre la prédica y la práctica, situaciones unas risibles, como esa reunión de hombres, y otras incómodas, como una presentación en sociedad de una niña en New Jersey, vivo al lado del templo Sij, trabajo con una judía y un testigo de Jehová, casi toda mi familia es católica, otros se volvieron evangélicos, hay unos que integran el Sūkyō Mahikari, un par de hippies y quedamos dos o tres ovejas negras que optamos por tener un modo de vida distinto sin necesidad de religiones y somos tan buenas personas y felices como cualquiera de los demás, pero esa es otra historia…


¹Real Academia Española © Todos los derechos reservados
²Papavisor: tratábase de un artilugio ingeniado para permitir a los asistentes a procesiones y apariciones papales, ver al personaje entre la multitud y no perderse sus bendiciones. Tal aparato se ofrecía como la máxima tecnología en comerciales de televisión y estaba decorado con los colores blanco y amarillo, emblemas de la bandera vaticana. Consistía en un simple periscopio de cartón, que aprendimos a hacer en el colegio en clase de Ecología, con la profesora Amanda, utilizando cartón de recuperación.
³Llegó a la casa un botellón con un líquido ámbar en el que flotaba una especie de mejillón sin concha, acompañado de un texto escrito a mano en una hoja amarilla arrancada de un cuaderno y que contaba la historia y milagros del té de Karkasof (o Karkazov), hecho con la "madre" de un hongo que se alimenta de agua dulce (aguapanela) y produce un fermento milagroso para cualquier mal del cuerpo; cuando este hongo ya era demasiado grande, la familia debía separar "un pie" y ponerlo en otra botella para darlo a otros. Esa vaina sabía hasta bueno, he buscado en Internet sobre el té, y no he encontrado nada.

20 ene 2017

El hombre nace ateo y la sociedad lo convierte

En una de esas discusiones interesantes que raramente se presentan en Facebook, alguien argumentaba que nadie nace ateo, pero mi opinión es exactamente la contraria: todo el mundo nace ateo.

Me gustaría conocer esos documentos en los que se describen los hallazgos de niños salvajes, esos "tarzanes" que han aparecido en sitios perdidos criados por primates y hasta pájaros. Quisiera saber si esos documentos, en caso de existir, tal vez registraron alguna inclinación del protagonista por cuestiones esotéricas y trascendentes. Lo poco que se puede saber, es que esos niños han adoptado comportamientos animales, ya sea por imitación o por supervivencia.
(…) el "niño de Aveyron" tenía costras en la piel, estaba infestado de pulgas y piojos, y prácticamente no caminaba erguido, sino a cuatro patas. Además, no mostraba el menor interés en comunicarse con los humanos y nunca aprendió a hablar, más allá de unas pocas palabras. Crecer aislado en los bosques alteró su desarrollo cognitivo, y fue completamente imposible integrarlo en la sociedad.
Durante al menos tres años, científicos y educadores franceses intentaron reconducirlo, pero fue imposible. Cuando perdieron toda esperanza, alojaron al niño en casa del ama de llaves del jefe de los educadores, y esa mujer recibió una asignación mensual del Gobierno francés para ocuparse del chico. Finalmente, el "niño de Aveyron" murió con 40 años, sin haberse integrado nunca en el mundo civilizado, y víctima de su siempre delicada salud.
Como se ve en este caso, el lenguaje de Victor, como se llamó a este niño, fue una tara insalvable porque no contó con el ejemplo y la enseñanza en sus años de desarrollo cognitivo. Un rasgo distintivo de muchísimos animales es la comunicación, y en los humanos especialmente, el lenguaje articulado, que requiere de una elaboración cognitiva complicada y exige un cerebro Homo Sapiens Sapiens. Pero ni aún dotado de este cerebro, pese a los esfuerzos científicos y quizá debido a las enfermedades, Victor jamás pudo comunicarse "humanamente". No pudo aprender a hablar, algo que normalmente viene de fábrica en nosotros.

Así como el lenguaje materno, el aprendizaje de otros idiomas o lenguajes requiere de un esfuerzo individual y la exposición de la persona a lo nuevo. Aunque se han reportado casos en los que extrañamente una persona que sufre trauma cerebral resulta hablando lenguas extranjeras de la noche a la mañana, no es una certeza científica que esos individuos jamás hayan estado expuestos al nuevo idioma. Se presume que en la memoria inconciente ha quedado calado ese lenguaje sin que el sujeto lo pudiera controlar, y por el trauma, un detonante misterioso hace aflorar el nuevo idioma.

Por milagros, o por posesiones espirituales, ha habido personajes que resultan "hablando en lenguas", pero esas lenguas no son más que jeringonza para impresionar en ritos espiritistas.

Como el lenguaje, las religiones son elementos que exigen ser enseñados y aprendidos dentro de un contexto sociocultural determinado. Nuestro cerebro está dotado biológicamente para el aprendizaje, entre otras cosas, del lenguaje: la articulación de sonidos y fonemas que involucra órganos y músculos del cuerpo como las cuerdas vocales, los labios, la garganta, la lengua y los pulmones, entre otros, del aparato fonador. Ese mismo aparato está en cualquier cuerpo humano corriente, pero no trae en su programación genética, las instrucciones para utilizar coherentemente un lenguaje determinado, en otras palabras, mi aparato fonador no viene programado para que yo hable español, de hecho, aprendí además inglés y francés sin necesidad de hacer injertos en mis cuerdas vocales, simplemente agregar más conocimiento y práctica a mi cerebro. En Canadá existen programas de adopción internacional que permiten a los padres con deseos de adoptar niños extranjeros, hacerlo desde Asia. Niños chinos, vietnamitas, nepaleses; los bebés llegan a Canadá con sus nuevas familias anglófonas o francófonas y ninguno sale hablando chino, vietnamita ni nepalés.

Distribución de credos en Canadá
Tal cual es con las religiones, con la enorme salvedad de que hasta donde sabemos, no existe ningún órgano ni hormona que controle los impulsos o creencias religiosas, a excepción, claro, del cerebro. Las estructuras dogmáticas pertenecen a los contextos culturales, no necesariamente tradicionales de una sociedad y no existe ningún indicio de que éstos sean innatos. Teniendo en cuenta la explicación del lenguaje y los niños adoptados, esos niños tampoco llegaron a Canadá siendo budistas, musulmanes, cristianos, ni nada. A pesar de que este país es actualmente mayoritariamente cristiano (con todas sus distintas sectas), alberga otros credos importados por la población inmigrante que culturalmente transmitirá esa herencia a sus descendientes, pero ese niño adoptado en China, viviendo con padres de quién sabe qué religión en Canadá, va a practicar esa religión que le enseñen y no otra, aunque aquí esté disponible la nativa de su país.

Tampoco es necesario transplantarse un órgano para aprender un idioma ni una religión, ésta es una creencia, pertenece a una estructura dogmática y requiere de fe, que no tiene en absoluto, ninguna implicación biológica ni anatómica en nadie. Los rasgos fenotípicos no están sujetos a la antropología social. El niño chino tiene apariencia de chino, o japonés, o coreano; pero no de busdista ni musulmán; a no ser que se le vista y ubique en un contexto que permita identificarlo como tal. Los Sijs tienen un fenotipo distintivo que unido a su manera particular de adoptar la religión los hace plenamente identificables, pero si el hombre se quita la barba, se corta el pelo y se quita el turbante y el kirpán, podría pasar por mestizo latinoamericano o por habitante del Magreb.

Físicamente no se necesita extirpar niungún tejido para abandonar una religión o adoptar otra por propia voluntad. Es un proceso de reestructuración de conceptos abstractos variables que en ocasiones drásticas requiere de un "lavado cerebral" y en otras la simple necesidad del individuo de integrarse a un determinado grupo y adaptarse a nuevas prácticas/dogmas. Quien cambia drástica o levemente de religión no está modificando su carga genética ni su anatomía, solamente esa estructura de creencias y prácticas de su entorno. Tampoco fue ni será posible determinar si en la concepción y el nacimiento, una persona en el futuro habrá de convertirse de un credo a otro o de apostatar definitivamente, así como se puede ver en un ultrasonido si el embrión habrá de tener malformaciones o problemas genéticos futuros. No es innata tampoco la profesión o las artes, todo lo que es cultural, se aprende y desarrolla. Biológicamente es posible el mestizaje, pero religiosamente no. Si una pareja se compone de un blanco judío con una negra católica, es muy posible que nazca un mulato, pero no un mulato jutólico.

Me decía esta persona que la gente no nace atea, sino "neutra", o sea, como una hoja en blanco que se escribe con el crecimiento cultural, pero ese es el mismo proceso con cualquier aprendizaje, como las matemáticas o la poesía. "Volverse ateo" no es borrar esas páginas escritas con aprendizajes o "neutralizarse" para nuevos conceptos, cada uno tiene un proceso individual particular que se alimenta por la reflexión, el conocimiento y la experiencia personal, pero esa es otra historia…



Referencias:
http://www.eitb.eus/es/television/programas/la-noche-de/detalle/4260956/el-caso-nino-aveyron-tarzan-peliculas/
http://lavozdelmuro.net/9-casos-reales-de-ninos-criados-por-animales-y-la-espectacular-historia-del-nino-salvaje-espanol/
*https://www.wolframalpha.com
Distribución de credos en Canadá: 
Cristianismo 77%
Islam 1.70%
Judaísmo 1.30%
Hinduismo 1%
Zoroastrismo 0.08%
Universalismo chino 2%
Budismo 1.20%
Religiones étnicas 0.04%
Sijismo 1%
Espiritismo 0.04%
Bahaísmo 0.09%

Ateos o indeterminados 15%